Active Groups - List of Information required
Name of Group:
Contact address:
Telephone number(s):
Email:
Website:
Date commenced activity:
Region of activity:
Areas of special interest:
Databases generated:
Notable resources of group:
Publications:
Other notes:
Initial source(s) of information:
Other references:
VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS
INDICE DE SUBJETIVIDAD DEL TESTIMONIO
La idea del GEPAN era buena, aunque podia mejorarse, principal mente porque sus dos primeros criterios ya formaban parte de lo.s parametros de nuestro indice de certidumbre (16). Manejando concep tos nuevos, y a la luz de nuestros comentarios introductorios, nos plan teamos la necesidad de desarrollar un modelo que resultase valido para normalizar la definicion y valoraci6n de la casuistica OVNI, y, ante todo, tener una medida de la subjetividad de un informe, que complemente al (ndice de certidumbre ya citado.
El metodo que seguiremos aqui consistira en resaltar un conjunto de indicaciones positivas, emanadas de un discurso logico, cuya falta —aunque fuese solo de una de ellas— supondria un quebranto de la fiabilidad de hombre y de historia. La lista de estos factores sera, con-secuentemente, de ineludible seguimiento por parte del investigador de campo a la hora de su trabajo, si se pretende optimizarlo.
Creemos que existen ciertos niveles distintos respecto a los cuales establecer las diversas condiciones sine qua non para merecer la con-fianza del testimonio humano; tal conclusion, asi como los niveles per-tinentes, se deducen del hecho de que eliminar la incognita de que el testigo se engane o nos engane significa tanto como minimizar la in-certidumbre que tenemos acerca del suceso, o, a la inversa, hacer maxima la certidumbre que tenemos sobre el. Los mencionados niveles son estos: el relativo a la consistencia de la informacion suministrada, el que se refiere a la propia personalidad del testigo, el que hace referenda al impacto del presunto hecho en sus creencias y, por ultimo, el relacionado con el apartado psicofisiologico del testigo.
En consecuencia, para cuantificar la probabilidad de subjetividad de la informacidn OVNI proponemos el modelo expresado a continuacion:
CRITERIO Cl
Denota el nivel de concordancia y consistencia de los testimonios.
1. En el relato-informe no deben apreciarse inconsistencias visibles ni hallarse otras incongruencias mas subrepticias, que solo se descubren cuando se computan o correlacionan dos o mas variables contenidas en la informacion. Tampoco deben existir desacuerdos con datos ajenos al informe (meteoroldgicos, por ejemplo). 2. Debera tambi^n haber ausen-cia de diferentes versiones en narraciones hechas a distintas personas, asi como sensibles distorsiones, en la informacion, con el transcurso del tiempo. El peso (P) sera:
Version unica de los hechos: 'Diferentes versiones:
CRITERIO Cll
Consigna la personalidad y comportamiento del sujeto con relacion al
1 Senala la carencia o no de antecedentes de notoriedad buscada y la falta o no de deseos de publicidad o de explotacion economics del avistamiento 2 Indica si hay o no aficion significativa por la tematica OVNI esoterismo, ocultismo, etc. (al menos en los casos mas especta-culares). 3. El ultimo subcriterio tasa la existencia o ausencia de otras supuestas visiones o experiencias de indole anormal.
P;
Antecedentes de notoriedad: Falta de antecedentes:
Explotacion de lo ocurrido: Falta de explotacion:
Aficion a temas «ocultos»: Falta de aficion:
Experiencias posteriores: Sin nuevas experiencias:
CRITERIO Clll
Designa el impacto del caso en las creencias del testigo.
El hecho que el testigo relata puede erigirse en sospechoso refuerzo de sus creencias personales en torno al fenomeno OVNI, su existencia, naturaleza, etc.
240 VTCENTE-Jl AN BA1.1.ESTER OLMOS
Ausencia, mantenimiento o inversion de las creencias positives o negativas sobre los OVNIS:
CRITERIO CIV
Mide aspectos psicofisiologicos del sujeio perceptor del fenomeno.
I. Denoia la falta o no de pasados o actuales trastornos neurolo-gicos, mentales, de memoria, de perception, etc. 2. Senala la exislencia o inexistencia de relaciones familiares, laborales, o emocionaies conflic-livas u Opresivas. En general, evidencia de que no esta somctido a ten-siones especialmente duras, desusadas o prolongadas. 3. Extstencia o no de hislorial medico que implique la ingerencia de farmacos y droga! «no habituales*, de contraindicaciones sensoriales potenciales.
A su vt'Z, la valoracion intrinseca de le'ntica. Nuestra valoracion (v) queda asi:
Estos diversos porcentajes configuran totalmente el peso relati\ que interviene cada uno de los criterios de valoracion del testimony humano.
Existencia de trastornos r Falla de dichos traslornoJ Evidencia de tensiones, st Falta de tal evidencia: Historial medico inusual: Falta de historial medico i
vaioi
laximo (M) y minimCII CHI CIV
Mm Mm M n 4 0 10 3 0
a
40 %
CII
20 ?»
cm
10 •/•
CIV
30 %
l.WI.STJGACION" OVNI
El autor esla inieresado concretamente en crear una tabulaci merica de los criierios antedichos. de tal manera quc un indice maltco pueda expresar (a subjetividad (u objetividad) del test humano aplicado a la casuislica OVNI. Tal indice englobaria t sola formula Iok valores dados anteriormenie. Cretmos haber eni do una expresion de ese indice de sttbjetividad en la siguicnte fo
IV
donde t = I.,.IV se refiere a los cuatro criterios descritos (CI, CII, CIII y CIV); P, es el peso o suma de los valores alcanzados por cada criteria; Mj y mi son los valores maximos y tninimos que, respectivamente, puc-den ser alcanzados por cada criterio; v v, es el porcentaje de vaioracion en que interviene cada criterio.
Una version mas sendlla de la formula anterior, en forma desarro llada, es la siguiente:
r 0,1 P
= 1 — 0,2 P + 0,05 P + 0.1 P
la cual nos indica que el indice de subjetivtdad testimonial qire represent amos por S es igual a la suma de los distinlos pesos relatives df los criterios, debidamente ajustados por determinados coeficienles. Cuan-to mas alio sea el valor hallado, mayor sera la subjefividad del icsti-monio.
INTERPRETACION DEL INDICE OE SUBJETIVIDAD
quti
El indice asi' obtonido liene un rango de variacion que; u.sciln 0 y 1. La aplicacion de este indice a una diversidad aproprada dc . ; disfintas nos permite obtener una calificacion del mismo
i llei
cruesta concreta.
La figura 6.8 muestra graficamente el recorrido del indict- S cxpiV* sado en porcentaje, que va del 0 flb al 100 H. (Evidentemente, un vu-lor S = 0,50, por ejemplo, equivale a un indtce dc valor 50 "«,)
dad. Poi
lienen una apari
Solo los testimonios que den un valor por debajo del 10 % pucdiin ser considerados como testinwnios objeiivos, es decir, tosiimunius qui", ks normales, deben ser aceplados por su esca.su subfcllvl
ial, pero contienen dislinlos ek-nienlUN
242
VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS
INVESTIGACION OVNI
243
apuntan hacia una duda razonable de la integridad testimonial. Entre el 30 % y el 50 % se encuentran aquelios testimonies que son inseguros en su forma y contenido y que no nos transmiten una realidad exter-na; parecen existir moviles que presentan elevados sintomas de subjeti-vidad. Por encima del 50 % el testimonio debe ser descartado, pues no existe la menor confianza sobre la integridad testimonial del testigo.
Variation del Indice de Subjeiividad (S) de un lestimonio.
Creeinos haber puesto a disposicion de los analistas ufologicos una herramienta mis en este proceso en el que todos estamos empenados: la creacion de una Ufologia objetiva y cientifica. A partir de ahora, y siempre que los investigadores de campo incluyan los subcriterios arri-ba indicados en su normal labor de encuesta, un presunto suceso OVNI, creemos podra considerarse valido para examen ulterior cuando su parametro subjetivo se atenga a los valores antes senalados. La dispo-nibilidad de estos parametros cuantificables permite dar un paso mas adelante e impide seguir rezagados tras unos acontecimientos que, a pesar de superarnos, pueden ser interprctados con ayuda de las ciencias analiticas.
OVNIS, CIENCIA E HiPOTESIS
La Ufologia es una rama del «saber» que engloba Ios conocimientos adquiridos sobre e! fenomeno de los objetos volantes no identificados, asi como las tecnicas de estudio aplicabfes al mismo. Los estudiosos )
del problems OVNI intentamos constituir, pues, una discipline en el sentido mas academico de la palabra, pero nos encontramos con abru-madoras dificultades, que parten de innumerables fuentes. Una de las menos despreciables en el largo camino de la aplicacion del metodo cien-tifico a las experiencias OVNI, es la carencia de un lenguaje cientifico apropiado, debido, en buena parte, a la falta de una definicion exacta de cual es la naturaleza de la manifestacion OVNI.
En este sentido distinguimos una problematica ide'ntica a la que obstaculizaba a los intelectuales del siglo xvn para Uegar a la consecu-cion de la verdad. Para el filosofo y hombre de ciencia Francis Bacon (1561-1626), la existencia de prejuicios verbales —llamados por el ido-los— afectaba a la comprension de las cosas. Asi los describia en su Novutn Organum: Los idolos impuestos por las palabras al entendimien-to son de dos clases. 0 son nombres de cosas que no existen realmen-te... o son nombres de cosas que existen, pero aun confusas y mat defi-nidas, y tornados precipitada o irregularmente de las realidades.
Como sefiala el historiador de la Ciencia Hugh Kearney (36), «Bacon intento crear un nuevo lenguaje para la Ciencia y, a partir de el, un nue-vo sistema de clasificacion. Por ejemplo, describi6 las instancias pterro-gativas u observaciones clave... La mas conocida de ellas es la instancia crucis, por la que un solo experimento podia utilizarse para decidir entre hipotesis contradictorias.»
Y aunque, por desgracia, no disponemos aiin de tal instancia en el contexto de la investigacion OVNI, hoy, similarmente, los estudiosos de la escuela conocida por Ufologia Cientifica nos esforzamos por eliminar del ambito OVNI las ideas preconcebidas, los apriorismos, las especula-ciones desorbitadas, las fuertes dosis de sensacionalismo, la encuesta trivial, la literatura de ficcidn presentada como realista, en fin, lo irra-cional, a la vez que intentamos depurar la casufstica y aislar muestreos verdaderamente irreductibles, desarrollar formas normalizadas de in-vestigacibn sobre el terreno, disenar sistemas para la evaluation objetiva de los informes, examinar criticamente las informaciones OVNI en busca de esa explicacion satisfactoria que tiene el caso en una proba-bilidad del 90 %, analizar los datos sirviendonos de las ensenanzas de las ciencias, etc.
Porque el lenguaje y los conceptos vertidos por los propagandistas de la fantasia y la falta de verdad —que son pocos, pero que concen-tran todo su quehacer en ello— en este tertia de los OVNIS estan lo-grando distorsionar los parametros reales de la fenomenologia hasta limites insospechados y volviendo escepticos a los que tienen mayor preparaci6n o sentido critico. Lo hacen de forma semejante a los al-qutmistas de antano, y, como estos, merecen nuestra mas dura repulsa por su «oscuro, ambiguo y casi enigmatico modo de expresar lo que tienen que ensenar», en palabras que el notable qui'mico ingj^s Robert Boyle (1627-1691) les dedico en su obra The Sceptical Chemist.
P,
0 1
s (m) que se pueden alcanzar son: Total
10 0 :ada juego de criterios r
Contact address:
Telephone number(s):
Email:
Website:
Date commenced activity:
Region of activity:
Areas of special interest:
Databases generated:
Notable resources of group:
Publications:
Other notes:
Initial source(s) of information:
Other references:
VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS
INDICE DE SUBJETIVIDAD DEL TESTIMONIO
La idea del GEPAN era buena, aunque podia mejorarse, principal mente porque sus dos primeros criterios ya formaban parte de lo.s parametros de nuestro indice de certidumbre (16). Manejando concep tos nuevos, y a la luz de nuestros comentarios introductorios, nos plan teamos la necesidad de desarrollar un modelo que resultase valido para normalizar la definicion y valoraci6n de la casuistica OVNI, y, ante todo, tener una medida de la subjetividad de un informe, que complemente al (ndice de certidumbre ya citado.
El metodo que seguiremos aqui consistira en resaltar un conjunto de indicaciones positivas, emanadas de un discurso logico, cuya falta —aunque fuese solo de una de ellas— supondria un quebranto de la fiabilidad de hombre y de historia. La lista de estos factores sera, con-secuentemente, de ineludible seguimiento por parte del investigador de campo a la hora de su trabajo, si se pretende optimizarlo.
Creemos que existen ciertos niveles distintos respecto a los cuales establecer las diversas condiciones sine qua non para merecer la con-fianza del testimonio humano; tal conclusion, asi como los niveles per-tinentes, se deducen del hecho de que eliminar la incognita de que el testigo se engane o nos engane significa tanto como minimizar la in-certidumbre que tenemos acerca del suceso, o, a la inversa, hacer maxima la certidumbre que tenemos sobre el. Los mencionados niveles son estos: el relativo a la consistencia de la informacion suministrada, el que se refiere a la propia personalidad del testigo, el que hace referenda al impacto del presunto hecho en sus creencias y, por ultimo, el relacionado con el apartado psicofisiologico del testigo.
En consecuencia, para cuantificar la probabilidad de subjetividad de la informacidn OVNI proponemos el modelo expresado a continuacion:
CRITERIO Cl
Denota el nivel de concordancia y consistencia de los testimonios.
1. En el relato-informe no deben apreciarse inconsistencias visibles ni hallarse otras incongruencias mas subrepticias, que solo se descubren cuando se computan o correlacionan dos o mas variables contenidas en la informacion. Tampoco deben existir desacuerdos con datos ajenos al informe (meteoroldgicos, por ejemplo). 2. Debera tambi^n haber ausen-cia de diferentes versiones en narraciones hechas a distintas personas, asi como sensibles distorsiones, en la informacion, con el transcurso del tiempo. El peso (P) sera:
Version unica de los hechos: 'Diferentes versiones:
CRITERIO Cll
Consigna la personalidad y comportamiento del sujeto con relacion al
1 Senala la carencia o no de antecedentes de notoriedad buscada y la falta o no de deseos de publicidad o de explotacion economics del avistamiento 2 Indica si hay o no aficion significativa por la tematica OVNI esoterismo, ocultismo, etc. (al menos en los casos mas especta-culares). 3. El ultimo subcriterio tasa la existencia o ausencia de otras supuestas visiones o experiencias de indole anormal.
P;
Antecedentes de notoriedad: Falta de antecedentes:
Explotacion de lo ocurrido: Falta de explotacion:
Aficion a temas «ocultos»: Falta de aficion:
Experiencias posteriores: Sin nuevas experiencias:
CRITERIO Clll
Designa el impacto del caso en las creencias del testigo.
El hecho que el testigo relata puede erigirse en sospechoso refuerzo de sus creencias personales en torno al fenomeno OVNI, su existencia, naturaleza, etc.
240 VTCENTE-Jl AN BA1.1.ESTER OLMOS
Ausencia, mantenimiento o inversion de las creencias positives o negativas sobre los OVNIS:
CRITERIO CIV
Mide aspectos psicofisiologicos del sujeio perceptor del fenomeno.
I. Denoia la falta o no de pasados o actuales trastornos neurolo-gicos, mentales, de memoria, de perception, etc. 2. Senala la exislencia o inexistencia de relaciones familiares, laborales, o emocionaies conflic-livas u Opresivas. En general, evidencia de que no esta somctido a ten-siones especialmente duras, desusadas o prolongadas. 3. Extstencia o no de hislorial medico que implique la ingerencia de farmacos y droga! «no habituales*, de contraindicaciones sensoriales potenciales.
A su vt'Z, la valoracion intrinseca de le'ntica. Nuestra valoracion (v) queda asi:
Estos diversos porcentajes configuran totalmente el peso relati\ que interviene cada uno de los criterios de valoracion del testimony humano.
Existencia de trastornos r Falla de dichos traslornoJ Evidencia de tensiones, st Falta de tal evidencia: Historial medico inusual: Falta de historial medico i
vaioi
laximo (M) y minimCII CHI CIV
Mm Mm M n 4 0 10 3 0
a
40 %
CII
20 ?»
cm
10 •/•
CIV
30 %
l.WI.STJGACION" OVNI
El autor esla inieresado concretamente en crear una tabulaci merica de los criierios antedichos. de tal manera quc un indice maltco pueda expresar (a subjetividad (u objetividad) del test humano aplicado a la casuislica OVNI. Tal indice englobaria t sola formula Iok valores dados anteriormenie. Cretmos haber eni do una expresion de ese indice de sttbjetividad en la siguicnte fo
IV
donde t = I.,.IV se refiere a los cuatro criterios descritos (CI, CII, CIII y CIV); P, es el peso o suma de los valores alcanzados por cada criteria; Mj y mi son los valores maximos y tninimos que, respectivamente, puc-den ser alcanzados por cada criterio; v v, es el porcentaje de vaioracion en que interviene cada criterio.
Una version mas sendlla de la formula anterior, en forma desarro llada, es la siguiente:
r 0,1 P
= 1 — 0,2 P + 0,05 P + 0.1 P
la cual nos indica que el indice de subjetivtdad testimonial qire represent amos por S es igual a la suma de los distinlos pesos relatives df los criterios, debidamente ajustados por determinados coeficienles. Cuan-to mas alio sea el valor hallado, mayor sera la subjefividad del icsti-monio.
INTERPRETACION DEL INDICE OE SUBJETIVIDAD
quti
El indice asi' obtonido liene un rango de variacion que; u.sciln 0 y 1. La aplicacion de este indice a una diversidad aproprada dc . ; disfintas nos permite obtener una calificacion del mismo
i llei
cruesta concreta.
La figura 6.8 muestra graficamente el recorrido del indict- S cxpiV* sado en porcentaje, que va del 0 flb al 100 H. (Evidentemente, un vu-lor S = 0,50, por ejemplo, equivale a un indtce dc valor 50 "«,)
dad. Poi
lienen una apari
Solo los testimonios que den un valor por debajo del 10 % pucdiin ser considerados como testinwnios objeiivos, es decir, tosiimunius qui", ks normales, deben ser aceplados por su esca.su subfcllvl
ial, pero contienen dislinlos ek-nienlUN
242
VICENTE-JUAN BALLESTER OLMOS
INVESTIGACION OVNI
243
apuntan hacia una duda razonable de la integridad testimonial. Entre el 30 % y el 50 % se encuentran aquelios testimonies que son inseguros en su forma y contenido y que no nos transmiten una realidad exter-na; parecen existir moviles que presentan elevados sintomas de subjeti-vidad. Por encima del 50 % el testimonio debe ser descartado, pues no existe la menor confianza sobre la integridad testimonial del testigo.
Variation del Indice de Subjeiividad (S) de un lestimonio.
Creeinos haber puesto a disposicion de los analistas ufologicos una herramienta mis en este proceso en el que todos estamos empenados: la creacion de una Ufologia objetiva y cientifica. A partir de ahora, y siempre que los investigadores de campo incluyan los subcriterios arri-ba indicados en su normal labor de encuesta, un presunto suceso OVNI, creemos podra considerarse valido para examen ulterior cuando su parametro subjetivo se atenga a los valores antes senalados. La dispo-nibilidad de estos parametros cuantificables permite dar un paso mas adelante e impide seguir rezagados tras unos acontecimientos que, a pesar de superarnos, pueden ser interprctados con ayuda de las ciencias analiticas.
OVNIS, CIENCIA E HiPOTESIS
La Ufologia es una rama del «saber» que engloba Ios conocimientos adquiridos sobre e! fenomeno de los objetos volantes no identificados, asi como las tecnicas de estudio aplicabfes al mismo. Los estudiosos )
del problems OVNI intentamos constituir, pues, una discipline en el sentido mas academico de la palabra, pero nos encontramos con abru-madoras dificultades, que parten de innumerables fuentes. Una de las menos despreciables en el largo camino de la aplicacion del metodo cien-tifico a las experiencias OVNI, es la carencia de un lenguaje cientifico apropiado, debido, en buena parte, a la falta de una definicion exacta de cual es la naturaleza de la manifestacion OVNI.
En este sentido distinguimos una problematica ide'ntica a la que obstaculizaba a los intelectuales del siglo xvn para Uegar a la consecu-cion de la verdad. Para el filosofo y hombre de ciencia Francis Bacon (1561-1626), la existencia de prejuicios verbales —llamados por el ido-los— afectaba a la comprension de las cosas. Asi los describia en su Novutn Organum: Los idolos impuestos por las palabras al entendimien-to son de dos clases. 0 son nombres de cosas que no existen realmen-te... o son nombres de cosas que existen, pero aun confusas y mat defi-nidas, y tornados precipitada o irregularmente de las realidades.
Como sefiala el historiador de la Ciencia Hugh Kearney (36), «Bacon intento crear un nuevo lenguaje para la Ciencia y, a partir de el, un nue-vo sistema de clasificacion. Por ejemplo, describi6 las instancias pterro-gativas u observaciones clave... La mas conocida de ellas es la instancia crucis, por la que un solo experimento podia utilizarse para decidir entre hipotesis contradictorias.»
Y aunque, por desgracia, no disponemos aiin de tal instancia en el contexto de la investigacion OVNI, hoy, similarmente, los estudiosos de la escuela conocida por Ufologia Cientifica nos esforzamos por eliminar del ambito OVNI las ideas preconcebidas, los apriorismos, las especula-ciones desorbitadas, las fuertes dosis de sensacionalismo, la encuesta trivial, la literatura de ficcidn presentada como realista, en fin, lo irra-cional, a la vez que intentamos depurar la casufstica y aislar muestreos verdaderamente irreductibles, desarrollar formas normalizadas de in-vestigacibn sobre el terreno, disenar sistemas para la evaluation objetiva de los informes, examinar criticamente las informaciones OVNI en busca de esa explicacion satisfactoria que tiene el caso en una proba-bilidad del 90 %, analizar los datos sirviendonos de las ensenanzas de las ciencias, etc.
Porque el lenguaje y los conceptos vertidos por los propagandistas de la fantasia y la falta de verdad —que son pocos, pero que concen-tran todo su quehacer en ello— en este tertia de los OVNIS estan lo-grando distorsionar los parametros reales de la fenomenologia hasta limites insospechados y volviendo escepticos a los que tienen mayor preparaci6n o sentido critico. Lo hacen de forma semejante a los al-qutmistas de antano, y, como estos, merecen nuestra mas dura repulsa por su «oscuro, ambiguo y casi enigmatico modo de expresar lo que tienen que ensenar», en palabras que el notable qui'mico ingj^s Robert Boyle (1627-1691) les dedico en su obra The Sceptical Chemist.
P,
0 1
s (m) que se pueden alcanzar son: Total
10 0 :ada juego de criterios r

0 Comments:
Post a Comment
<< Home